El calor nos agobia y, debido a las altas temperaturas, muchos ejecutivos se toman algunas licencias a la hora de armar su outfit de oficina, que más que refrescarlos, lo que hace es atentar contra su imagen profesional. No es que no se deban tomar las medidas del caso, pero hay que hacerlo con criterio. Recuerden ¡Estamos trabajando! por lo tanto, cualquier prenda veraniega no va.

En el caso de las mujeres, los errores más comunes van desde el uso de minifaldas, polos en tiritas, escotes profundos, sandalinas demasiado caladas, hasta el hecho de llegar a la oficina con el cabello mojado y sin maquillaje.

Hay que reconocer que somos más afortunadas que los hombres y que, en el ámbito corporativo formal, podemos lucir vestidos, faldas y blusas de líneas simples y de tejidos muy frescos como el lino o algodón. Pueden ser con o sin manga. Cabe resaltar que para no tener accidentes con el sudor, se recomienda el uso de enaguas o fustes de algodón, para evitar que la prenda se pegue al cuerpo.

Los hombres lo tienen, definitivamente, más difícil porque deben llevar sastre. La recomendación es que el sastre este hecho con telas ligeras, de menor peso. Llevar bividí, siempre, y camisa de manga larga. Nunca de manga corta. Durante las horas de oficina y, si no están en una reunión formal que lo amerite, no llevar el saco puesto. No es necesario. Las mangas de la camisa también podrían remangarse eventualmente como lo hacía el ex presidente Barack Obama. No recomendamos sacarse la corbata. Los colores de verano en los sastres también aportan disminuir la sensación térmica de calor, por lo que pueden optar por sastres de tonalidades más claras como los azules, grises claros y beige.

Lo cierto es que la gran mayoría de oficinas tienen aire acondicionado, pero el calor a veces nos gana. Recomendamos tener en nuestros cajones un kit con cremas, aguas de colonias y pañuelos refrescantes para aplacar este calor que recién comienza.