Unos de los términos que mayor confusión produce, a la hora de comunicar una norma de vestir en los ámbitos corporativos, es el “estilo casual” y la razón es muy sencilla. Sucede que este estilo define a todas las prendas y formas de vestir que no son parte del outfit formal, para ser más exactos, uno viste casual cuando no viste un sastre.

En ese sentido, el término “casual” agrupa todo: lo que te pones para ir al cine, a una fiesta o la playa; considerando, además, que dentro de este estilo de vestir existen múltiples sub estilos inspirados en los deportes, culturas urbanas, la música, el cine y la moda.

Cuando hablamos del estilo casual en el trabajo, nos referimos al sub estilo “casual estructurado” o “business casual” el cual está conformado por prendas específicas y que se usa; mayormente; en ámbitos vinculados a las ventas, las comunicaciones, la enseñanza y los bienes raíces. Es la opción correcta para el “casual Friday”. Comunica empatía, cercanía y confianza; muy opuesto al mensaje de frialdad, jerarquía y distancia que percibimos del sastre ejecutivo.

El guardarropa del “casual estructurado” está compuesto por sacos o blazers en primer lugar; seguidos por cardigans, camisas sport, pantalones de algodón o lana. Muchas empresas permiten el uso de los jeans clásicos e inclusive de los polos tipo pique. Personalmente recomiendo camisas de manga larga porque estilizan y son más elegantes que un polo, además, se pueden remangar creando un look bastante interesante. En cuanto a las telas de los sacos, se puede optar por el tweed, el príncipe de gales, la alpaca o la lana. Los zapatos recomendados son los mocasines, los zapatos con hebilla y los zapatos con agujetas pero con mezcla de texturas. Las correas deben complementar el estilo del zapato.

En el caso de las mujeres, el blazer o saco es una pieza importante, seguido por pantalones y faldas de algodón o lana, jeans clásicos, chompas o cardigans, camisas o blusas de manga larga, corta o cero; además de vestidos camiseros o de corte clásico. En cuanto los zapatos, pueden optar por balerinas, botas y zapatos taco cuña, sin olvidar zapatos de taco que siempre vienen bien.

Cabe resaltar que las prendas prohibidas en el “estilo casual estructurado” son; en el caso de los hombres; las zapatillas de lona, las sandalias, los jeans rotos o a la cadera, polos, accesorios de plástico, las casacas de jean o cuero, las cadenas y las gorras. En el caso de las mujeres, se debe evitar los escotes, minifaldas y transparencias, los tops o blusas de tiritas, el exceso de accesorios, las sandalias sport, entre otros. Todas estas prendas atentan contra la imagen profesional de cualquier ejecutivo, dan una apariencia infantil o demasiado sexy y están muy lejos de comunicar profesionalismo, seriedad y confianza.