Vivimos en épocas de cambio, en tal sentido, los líderes de hoy deben desarrollar habilidades que les permitan dirigir equipos con éxito, manteniéndolos motivados y enfocados en los objetivos de la organización. Se habla de desarrollar empatía; inspirar respeto y autoridad, comunicar conocimiento, experiencia, honestidad además de proyectar carisma. Y es que toda capacidad de gestión se puede ver opacada si no trabajamos las habilidades arriba mencionadas. Pero, ¿cómo podemos proyectarlas eficientemente?, pues a través de una imagen personal y profesional estratégicamente construida en la que se manejen las herramienta básicas del lenguaje verbal y no verbal, sin olvidar la cortesía y las buenas costumbres.

Muy importante: la vestimenta. Para proyectar autoridad, nada como un sastre; para proyectar empatía y cercanía, un casual estructurado es la mejor opción. En ambos casos, un líder debe lucir impecable y prolijo. Los sacos y blazers son grandes aliados.

Para las damas, aunque no parezca justo, la mejor opción para inspirar respeto y seriedad en el trabajo es evitando minifaldas, escotes o luciendo demasiado de maquillaje. Para los caballeros, la camisa abierta o exceso de cadenas tampoco va.  Olvidarse de prendas viejas o desaliñadas. Optar por aquellas que son de tu talla. Evita lo demasiado grande o pequeño.

Los colores también comunican. Recuerden que el azul, el gris y el negro siempre van a dar la sensación de seriedad, seguridad, confianza y conocimiento. El rojo es símbolo de poder y personalidad.

Para inspirar respeto se debe respetar a los demás. Saludar, pedir por favor y agradecer siempre viene bien. Escuchar atentamente al subordinado, mirarlo a los ojos, mantener una postura recta que comunique que está atento a lo que le dice es fundamental. En ese momento se apangan celulares o se deja de escribir en la laptop.

En cuanto a la voz, que sea firme y del tono adecuado, ni muy alto que parezca que grita o muy bajo que nadie lo escuche. Utilizar las palabras correctas. La jerga o las malas palabras pueden comunicar falta de educación y cultura.

Trabajar la actitud y las emociones, también es parte de la tarea. No podemos dejar que la ira o la frustración nos domine. De nada vale estar bien vestido o tener los máximos grados académicos si pierdes los papeles, gritas u ofendes a la gente por el más mínimo error.

Finalmente, un líder actual debe estar al día de todos los avances tecnológicos y tener presencia en redes. Los jóvenes de hoy valoran a los líderes con presencia en medios digitales. Tener un punto de vista sobre el ámbito en el que te desarrollas publicado en medios o redes sociales te generará valor y te convertirá en autoridad para ellos. Consideralo.