Declaremos el año del Buen Ciudadano y convirtámonos en socios estratégicos de las autoridades para el desarrollo eficaz de su gestión, señaló Lotty Castillo, Directora del Centro de Imagen Protocolo & Estilo.

Escena 1: Realizando una gestión en el Banco de la Nación veo a una señora – bueno, a más de una señora – haciendo la cola prendida a su celular. Carteles por todo el banco indican que está prohibido conectarse al celular. Un efectivo de seguridad se le acerca y, amablemente, le pide que apague el aparato. Ella furiosa le contesta mal y continua con su acción.

Escena 2: Manejando camino a mi oficina, debo cruzar una intersección entre Rousseau y la Av. San Borja Norte. Hay semáforo, pero como la intersección es complicada en hora punta, un sereno de la Municipalidad de San Borja ordena el tráfico. Cambia el semáforo de luz verde a luz roja, el sereno pide que se detengan los autos y tres camionetas cuatro por cuatro de lujo pasan a toda velocidad haciendo caso omiso a la autoridad, total es un “simple sereno”.

Escena 3: Voy a la SUNARP y un empleado de esta organización da la bienvenida y orienta al público. La gran mayoría ni lo mira.

Este año que está por terminar fue declarado por el gobierno como el “Año del Buen Servicio al Ciudadano” con ánimo de mostrar que el Estado trabaja por un país para todos los peruanos en donde todas las funciones y procesos de gestión deberían responder mejor a nuestras necesidades con los recursos y capacidades disponibles.

Hasta allí todo perfecto, es nuestro derecho y lo ideal es que se cumpla porque hay muchísimo por mejorar. Pero lo que no me parece, es que no movamos ni un dedo para que esto funcione. Cómo podemos exigir respeto si nosotros no respetamos a la autoridad, cómo podemos exigir eficiencia si hacemos caso omiso a las reglas y normas, como esperamos vivir en una ciudad ordenada y bella si manejamos mal y la ensuciamos sin piedad.

Declaremos el año del Buen Ciudadano y convirtámonos en socios estratégicos de las autoridades para el desarrollo eficaz de su gestión. Trabajemos la cortesía y las buenas costumbres, seamos respetuosos, desarrollemos una actitud más abierta y positiva, dejemos de exigir y empecemos a colaborar. En ese sentido, desarrollar un proyecto de imagen del ciudadano, que nos involucre a todos, podría resultar un interesante aporte para este fin.

Escrito por:

Lotty Castillo

Asesora de Imagen y Consultora de Comunicación Integral

Directora Centro de Imagen Protocolo & Estilo